Endings

Miguela (Solo)

Miguela abandonó Garreg Mach para establecerse en una aldea en la que fundó una escuela. Se dedicó en cuerpo y alma a las labores de reconstrucción al tiempo que enseñaba a sus alumnos todo lo necesario para valerse por sí mismos. Permaneció soltera durante toda la vida, pero feliz de estar rodeada de niños.

Byleth. Masculino. & Miguela

Nieve plateada
Viento glauco

Tras ascender al trono como primer monarca del Reino de Fódlan, Byleth anunció su enlace con Miguela. Esta dedicó sus considerables talentos a la tarea de reconstruir Fódlan, para lo que se sirvió de su red de contactos —tejida durante sus etapas como cantante y maestra—, que le permitiría confeccionar un gran equipo de ministros. También se convirtió en la médica personal del rey, a quien mantuvo en gran forma gracias a sus fantásticos cuidados. La pareja vivió feliz, como prueban muchos cuadros de la época, en los que se les ve sonrientes y rodeados de sus numerosos hijos.

Byleth. Masculino. & Miguela

Luna añil

Tras proclamarse nuevo Arzobispo de la Iglesia de Seiros, Byleth anunció su enlace con Miguela. Esta dedicó sus considerables talentos a la tarea de reconstruir el continente y la propia Iglesia, para lo que se sirvió de su red de contactos —tejida durante sus etapas como cantante y maestra—, que le permitiría confeccionar un gran equipo de consejeros. También se convirtió en la médica personal del Arzobispo, a quien mantuvo en gran forma gracias a sus fantásticos cuidados. La pareja vivió feliz, como prueban muchos cuadros de la época, en los que se les ve sonrientes y rodeados de sus numerosos hijos.

Byleth. Masculino. & Miguela

Flor carmesí

Casi sin dar tiempo a que Byleth y Miguela celebrasen su espléndida y ostentosa boda, la guerra contra las Serpientes de las Tinieblas comenzó. La pareja luchó en muchas batallas, pero Miguela se vio obligada a dejar el frente cuando descubrió que estaba embarazada. Tuvo que pasar más tiempo del que deseaba separada de su marido, pero la paz acabó llegando a Fódlan y se produjo el esperado rencuentro. A partir de entonces, no volvieron a separarse jamás, y de su felicidad dan cumplida cuenta un sinfín de cuadros en los que se les ve bastante sonrientes y rodeados de sus numerosos hijos.

Edelgard & Miguela

Como soberana del nuevo Imperio de Adrestia, Edelgard insufló bríos al gobierno de Fódlan. Su primer objetivo era reformar el sistema de clases y asegurarse de que el pueblo disfrutara de independencia y libertad. A este fin, nombró como consejera a Miguela, avalada para el puesto por su extensa red de contactos y su dilatada experiencia. La antigua cantante se convirtió también en la médica personal de la emperatriz, a quien mantuvo siempre en buena forma y con una salud de hierro. Se dice que las dos permanecieron solteras el resto de sus vidas y que su relación llegó a ser íntima.

Ferdinand & Miguela

Flor carmesí

Tras convertirse en el nuevo duque de Aegir, Ferdinand y Miguela no tardaron en casarse. La pareja inició una serie de reformas políticas que impulsaron la recuperación del ducado, y Miguela se reveló como una excelente gobernante gracias a la red de contactos que había tejido durante su época como cantante de ópera y a su experiencia como maestra y sanadora. Todos estos méritos hicieron renacer las tierras de los Aegir y le valieron a Miguela el nombramiento como primera ministra, cargo que le permitió acometer reformas en todo el Imperio mientras Ferdinand se dedicaba a la administración de sus tierras y la crianza del hijo de la pareja.

Ferdinand & Miguela

Not Flor carmesí

Tras convertirse en el nuevo duque de Aegir, Ferdinand y Miguela no tardaron en casarse. La pareja inició una serie de reformas políticas que impulsaron la recuperación del ducado, y Miguela se reveló como una excelente gobernante gracias a la red de contactos que había tejido durante su época como cantante de ópera y a su experiencia como maestra y sanadora. Todos estos méritos hicieron que se la involucrase en la toma de decisiones de todo Fódlan. Tras dar a luz a su primer retoño, viajó por todo el continente, mientras Ferdinand se dedicaba a la administración de sus tierras y la crianza del hijo de la pareja.

Dorothea & Miguela

Cuando estaba a punto de desaparecer, la Compañía Operística Mittelfrank resurgió cual ave fénix con la vuelta a los escenarios de dos de sus estrellas: Dorothea y Miguela. Su gira las llevó por todo Fódlan, e incluso actuaron para las tropas del frente. Lograron levantar la moral a un pueblo que deseaba olvidar la guerra y destinaron parte de sus ingresos a la beneficencia. Al acabar el conflicto, ambas se retiraron del mundo del espectáculo. Ya habían cumplido el sueño de actuar juntas sobre un escenario y ahora querían disfrutar de su vida en común el resto de sus días.

Lorenz & Miguela

Lorenz, convertido en jefe de la Casa Gloucester, dedicó buena parte de sus energías al restablecimiento de sus tierras. Con el tiempo, acabó involucrándose de lleno en el gobierno de todas las tierras de Fódlan y ganándose el respeto como político por parte de la plebe. Un buen día anunció que se casaba con su prometida, Miguela, directora de colegio en algún pueblo perdido. Lorenz compartía con ella el sueño de garantizar un futuro digno a los niños que más habían sufrido durante la guerra. La pareja abrió multitud de escuelas por el continente, contribuyendo así a su recuperación. Hoy en día hay una estatua de bronce en su honor en cada colegio.

Seteth & Miguela

Seteth permaneció en el monasterio después de la guerra para reconstruir la Iglesia de Seiros. Tras años de trabajar sin descanso, recibió una carta de Miguela en la que esta le informaba de que había abierto una escuela en una aldea sacudida por el conflicto. Seteth se emocionó al leer aquello y, recordando la ternura de Miguela, decidió abandonar Garreg Mach y reunirse allí con ella. Trabajar juntos hizo que su amistad fuera convirtiéndose poco a poco en amor, y años después acabaron casándose. Se dice que sus estudiantes celebraron el enlace por todo lo alto.

Hanneman & Miguela

Flor carmesí

Hanneman y Miguela celebraron una fastuosa boda a la que acudieron muchos de sus antiguos alumnos. Tiempo después, las tareas de rehabilitación del monasterio —supervisadas por el Imperio— permitieron reabrir la Academia de Oficiales, que desde ese momento aceptó a estudiantes de todo tipo y condición social, además de ofrecer un abanico de materias mucho más amplio. Hanneman y Miguela volvieron a sus antiguos puestos de profesores como si el tiempo no hubiera pasado, y sus acaloradas discusiones matrimoniales en los pasillos de la Academia dieron para muchos chismes entre el alumnado.

Hanneman & Miguela

Not Flor carmesí

Hanneman y Miguela celebraron una fastuosa boda a la que acudieron muchos de sus antiguos alumnos. Tiempo después, las tareas de rehabilitación del monasterio permitieron reabrir la Academia de Oficiales, que desde ese momento aceptó a estudiantes de todo tipo y condición social, además de ofrecer un abanico de materias mucho más amplio. Hanneman y Miguela volvieron a sus antiguos puestos de profesores como si el tiempo no hubiera pasado, y sus discusiones en los pasillos se volvieron habituales. Su romance dio paso a una serie de amoríos entre parte del profesorado de la Academia, pero esa es otra historia...

Miguela (Solo)

Miguela did not die

Volvió a la capital imperial tras la batalla de Garreg Mach y se refugió con el resto de su compañía operística en un lugar desconocido.

Miguela (Solo)

Miguela did not die

Cayó en: <Batallas>. <Mes> del año <Año>.